Imagine

El rechazo del programa de cultura 2.0 por una supuesta miopía provocada por los ordenadores socialistas, el debate sobre si quitar o no los crucifijos de las aulas y, ahora, la nueva propuesta de Mariano Rajoy para eliminar Educación para la Ciudadanía en Primaria, reducir la ESO y ampliar a tres los años de bachillerato… no son más que meros malabares políticos para esquivar hábilmente el grave problema al que se enfrenta día a día la enseñanza pública en nuestro país.

El recorte presupuestario, la precariedad de las instalaciones públicas, la falta de recursos en las aulas, la escasez de personal docente, y tantas otras deficiencias que se sufren continuamente en las escuelas españolas, y valencianas en nuestro caso, parecen mucho más importantes que levantar un debate mediático sobre la posibilidad (finalmente realidad) de llevar traductores a las aulas (por si el derroche económico fuera, en ocasiones, insuficiente), y sandeces del mismo estilo. Pero algunos se empeñan en girar la cabeza y seguir mirando hacia donde no corresponde.

Hace una semana, cuando las fuertes rachas de viento azotaron Valencia y alrededores, el colegio público de mi barrio, del que fui alumno durante muchos años, se vio tristemente afectado (como tantos otros, supongo). Una gran parte de la valla que separa el patio de recreo de la calle se vino abajo. Lo curioso es que todavía no se ha arreglado el desperdicio, y tampoco hay claros indicios de que vaya a hacerse. No hay presupuesto, dicen. Y mientras tanto, un falso cordón policial ejerce de muro, a la vista de todos, víctima de miradas incrédulas y alguna que otra risilla cruel por parte de los viandantes. Los niños, por su parte, se lo toman a risa (cómo si no…), y piensan que cada vez que el balón salga fuera, no será grave la tragedia.

En cualquier caso, éste es tan sólo un ejemplo de la ineficacia y la incompetencia de determinada gente en determinados cargos públicos. A modo de anécdota, bueno es saber que en este colegio, que estrena el nuevo año manco y triste, se lleva a cabo una peculiar iniciativa para motivar a los más pequeños. En vez de sirena como siempre se ha hecho, de un año a esta parte se decidió que probablemente resultara más estimulante y ameno hacer sonar un hilo musical cada vez que hubiera que salir al patio, o volver a clase. Curiosamente esta mañana me he asomado a la ventana para cerciorarme de que la valla seguía en su sitio (en el suelo junto a la canasta), justo cuando los niños salían a almorzar. De manera irónica y casual, sonaba Imagine, de John Lennon. Y he pensado que quizá tan sólo bastara con eso, con imaginar. Imaginemos…
Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

Vuelve el mejor Woody Allen

Precisamente esto es lo que inevitablemente pensamos nada más salir de la sala después de haber visto la última película del cineasta neoyorquino. Si la cosa funciona; toda una oda a la vida, desde el pesimismo más crudo a la esperanza más ilusa, desde la sinceridad más profunda al desengaño más doloroso, pasando por todo un abanico de sensaciones que Allen es capaz de transmitir en apenas noventa minutos de largometraje.
Si la cosa funciona es, sin duda, la mejor y más divertida de las últimas comedias de este director. Woody Allen decide abandonar sus aventuras europeas y renunciar a un reparto de ensueño (Javier Bardem, Penélope Cruz y Scarlett Johansson en Vicky Cristina Barcelona) para rescatar un guión que tenía abandonado desde hacía treinta años y devolvernos a las arboladas avenidas del barrio de Manhattan, a los intrépidos diálogos entre sus excéntricos personajes y, en definitiva, a la comedia más pura.
Woody Allen nos ofrece con esta obra su lado más clásico, el que ha cosechado a lo largo de su dilatada carrera de dirección con películas como Asesinato en Manhattan o Hanna y sus hermanas. Consigue enganchar al espectador desde el primer minuto con un magnífico comienzo en el que el protagonista nos habla directamente a través de la pantalla, y lo lleva de la mano a lo largo de toda la historia gracias a la espléndida interpretación de Larry David. Este conocido actor de la televisión estadounidense encarna a Boris Yellnikoff, un genio sin límites, un superdotado que entiende la vida desde una peculiar perspectiva, capaz de lo mejor y lo peor, antipático en ocasiones, encantador en otras, un personaje que ni él mismo consigue entenderse en determinados momentos.
El choque de Boris con la coprotagonista del film, Melodie (la bellísima Evan Rachel Wood) nos deja como resultado una auténtica bomba que explota en las situaciones más banales y a la vez más divertidas que podamos imaginar. Allen nos demuestra que fruto del contraste más radical entre dos personas, puede surgir el amor, el odio o, simplemente, la amistad más bella. Porque en el fondo cualquiera puede aprender del otro, y sin duda ambos saldrán beneficiados de una relación curiosa y, para muchos, incomprensible.
Si la cosa funciona es el retorno del gran Woody, que nos vuelve a maravillar con su cine más puro, apostando por los personajes más que por los escenarios, y por los diálogos más que por las acciones. Esta película es una de las pocas comedias en el sentido más preciso de que podemos disfrutar en una cartelera plagada de géneros híbridos y banalidades comerciales. Con Si la cosa funciona reirán, llorarán y reflexionarán; pero, por encima de todo, disfrutarán. Vayan a verla.

Título: Si la cosa funciona
Título en VO: Whatever Works
Director: Woody Allen
Reparto: Larry David, Adam Brooks, Lyle Kanouse, Michael McKean, Clifford Lee Dickson, Yolonda Ross, Carolyn McCormick, Samantha Bee, Conleth Hill, Marcia DeBonis
País: USA
Año: 2009
Fecha de estreno: 02-10-2009
Duración: 92 min.
Género: Comedia
Guión: Woody Allen
Fotografía: Harris Savides

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

Hotel, dulce hotel

Es media tarde en la ciudad de Valencia. Todavía luce un sol radiante, pero las temperaturas no acompañan. El temporal ha azotado la península y el frío ártico se adueña de las calles. Napo, Mirinda y toda la familia de chimpancés del Bioparc toman un té caliente a la sombra de un inmenso pedrusco. A lo lejos, el caimán se los mira, indiferente, mientras se relaja con un baño en aguas termales. De entre las burbujas emerge el hipopótamo, y nuestro simpático reptil, al verlo, no puede evitar sonrojarse. La comunidad felina recibe un masaje antiestrés de la mano de sus cuidadores. El rey de la selva se somete a un tratamiento terapéutico con jabones y sales con propiedades curativas. Justo detrás están las hienas, las más listas de la clase, dándose un banquete de chocolate con churros. Como su amigo el gato, se están poniendo las botas.

No es el nuevo spa para animales patrocinado Greenpeace. Tampoco estamos leyendo una de las famosas Rondalles del maestro Enric Valor. Es la nueva realidad del zoológico valenciano. Preocupados por las bajas temperaturas de este primer mes de enero, los responsables de este parque temático multinatural han decidido extremar los cuidados de sus animales. Así, este nuevo año estrena nuevas instalaciones eléctricas, sistemas de calefacción, placas solares para regular la temperatura del agua, estrictas dietas con bebidas y comidas calientes… Ni en los mejores hoteles, oiga. Eso sí, también es cierto que se ha reducido el horario de visitas, las luces se apagan antes, y los animales tienen prohibido salir a pasear a recintos abiertos con temperaturas inferiores a los 13º C. Más que hoteles, quizá sería mejor referirnos a centros geriátricos, donde todo cuidado es poco.

En el caso de esta empresa, que se vende como un hábitat natural (de cartón-piedra y en pleno corazón de la ciudad, pero natural), parece que todos estos mimos son, en cierto modo, algo exagerados o, si más no, del todo prescindibles. Pero resulta inevitable cuando es el antropocentrismo el que sigue imperando, después de unos cuantos siglos, como la ideología de la sociedad moderna. Es la concepción de la naturaleza como algo puesto a nuestro servicio para nuestro uso y disfrute. De esta forma se justifica una actitud que, por natural (término que en este contexto cae en la falacia), no deja de ser cruel, egoísta e intolerable: el hecho de pagar una entrada para ver cómo las fieras se han convertido en marionetas.

El tíquet que nos acredita como espectadores de este circo hace que contribuyamos a su puesta en escena y asumamos nuestro rol dentro del mismo. Así, con un cartón de palomitas en una mano, y un globo de helio en la otra, animamos al rinoceronte a no estar impasible en su bañera, golpeamos el vidrio del acuario de los tiburones, suplicamos que el simpático loro repita nuestro nombre, o tratamos de enfurecer al león para que despierte de su siesta. Todo ello con una naturalidad tristemente inocente, y respaldados por el apoyo de una norma social tan interiorizada que resulta de impensable cuestionamiento. La naturaleza antinatural sigue su curso por la vía de la irracionalidad.

Por su parte, difícilmente todas esas personas que día a día, e ingenuamente, velan por la seguridad y el bienestar de sus fieras se hayan parado a pensar que estos muñecos de trapo, ya privados de toda condición de salvajes que pudieran tener antes de ingresar en su jaula particular, lo que realmente prefieren es, más allá de recibir masajes y baños relajantes, comer hormigas con una pajita de caña de bambú, desparasitarse, rascarse el trasero y vagar a sus anchas por su verdadera casa, muy lejos de Valencia.

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

Viñetas

Cuelgo aquí una viñeta y una tira cómica. Comparto autoría con mi querido amigo Carlos Rios.
Publicado en Blog, Uncategorized | 1 comentario

Guitarras por antorchas

Ya lo advirtieron los organizadores de la Jornada de la Familia Cristiana justo antes de empezar el acto: la concentración “no va contra nadie”. Pero ni los 5.000 voluntarios, ni las miles de familias de toda España que acudieron a la plaza de Lima de Madrid en autobús, ni el periodista Javier Nieves que amenizó la fiesta, ni el cardenal Rouco Valera, ni siquiera el mismísimo Papa de Roma, que también estuvo presente mediante una conferencia, se creyeron esas palabras. Y tampoco se tardó mucho en desmentirlas. 

Durante la ceremonia, obispos y cardenales se ensañaron con tres enemigos muy definidos: el matrimonio homosexual, el divorcio y el aborto. Desde la posición privilegiada que siempre confiere un altar, el presidente de la Conferencia Episcopal, dibujó las líneas de lo que debiera ser la familia por excelencia: “el verdadero matrimonio es aquel formado por un hombre y una mujer”. Y todos asintieron entre aplausos y ovaciones. Rouco estaba en su salsa. “El futuro de Europa pasa por vosotras, ¡queridas familias cristianas!”. Se metió a todos los allí presentes en el bolsillo para clamar por una identidad religiosa que aboga por el derecho a la vida y por el matrimonio heterosexual. Pero la afirmación de esta identidad, como la de cualquier otra, supone la negación de su contraria. Se entiende de esta forma la inmediata reacción del colectivo de gays y lesbianas, que reivindicó “el valor de la diversidad familiar, reconocido y garantizado por el Estado español”.
Sacralizar el modelo como pretenden tan altas declaraciones de tan distinguidos representantes supone convertir en pecaminosa cualquier alternativa. Y ejemplos de sobra tenemos de cómo la conciencia del pecado, la mala conciencia (supongo que para diferenciarla de la otra, de la buena, de la que ellos intentan cultivarnos) siempre tiene como último objetivo la negación. Vivir afirmando unos valores es ineludiblemente vivir anulando los contrarios. Cuanto más fuerte sea la conciencia identitaria de un grupo, más se estará tratando de incrementar el agujero que la separa de su antónima. Por eso, aunque el buenazo de Rouco no quisiera ofender a nadie (que resultó que posteriormente lo hizo, y de forma explícita), al proclamar su modelo de familia perfecta, esto es, la familia cristiana, negó otras alternativas igualmente válidas. Eso no se hace, eso no se toca… eso, en definitiva, ni se piensa, porque así estaremos evitando cualquier tentación.
Y así es como funciona la empresa más rentable de toda la historia de la humanidad: la religión. La aceptación e interiorización de los valores sagrados por parte de sus súbditos es el proceso más importante de construcción identitaria. Reconocemos como normal aquello que ha sido normal siempre, y ha sido así porque así lo ha dictado el poder. Esta aceptación tiene consecuencias en todos nosotros, incluso en aquellos que presumen de invulnerables. ¿Por qué, si no, diferenciamos entre novietas y amigotes?
Desaparece de esta forma la necesidad de un control externo por parte del poder. No es necesario recurrir al castigo físico (como antes sí ocurría), porque ha triunfado lo que Pierre Bourdieu denominó violencia simbólica. Interiorizamos y asumimos como propios unos valores que van ligados a una determinada ideología y a una determinada identidad colectiva. Somos capaces de autocensurarnos y la vara deja de ser requisito sine qua non.
Por tanto, la actitud lúdico-dogmática de todas las familias que acudieron a tocar la guitarra bajo el sol invernal de Madrid podría haberse quedado en anecdótica siempre que hubiera cristalizado en eso, únicamente en tocar la guitarra y agitar las banderas ante el Papa, convertido en un verdadero icono mediático. El problema surge si se decide cambiar las guitarras por antorchas. La Santa Inquisición nunca estuvo tan presente.

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

Ovación y pitos

No son las cinco de la tarde, tampoco hace el sol que mandan los cánones y que justifica que algunos hayan sacado su localidad de sombra. Son las once de la mañana de un frío y lluvioso día en Barcelona. Tampoco es la Monumental, estamos a las puertas del Parlament pero hay ambiente de corrida, quizá la última que los aficionados taurinos puedan presenciar en Cataluña. El hombre que, sentado en un banco de la plaza, hace malabares con un palillo entre sus dientes mientras hojea el periódico con el ceño fruncido, es bien consciente de ello. Puede que se haya detenido en la noticia que precisamente informa sobre la Iniciativa Legislativa Popular llevada a cabo por la plataforma Prou para acabar con esta tradición, y que ya cuenta con el apoyo de más de 180.000 firmas.

El hombre, de avanza edad, alza la vista del papel. Al otro lado de la acera, del tendido como a él le gusta expresarse, a escasos metros del Parlament, se oyen pitadas y gritos de protesta. Un cuantioso número de jóvenes, armados con pancartas, megáfonos e infinidad de símbolos antitaurinos, se han reunido bajo la lluvia para presionar a los políticos, que parecen no tener una postura clara ante tan complicada faena. Los votos de CiU y PSC decantarán una balanza que se antoja igualada hasta el último suspiro. Ambos, los de las melenas y el del palillo, intercambian miradas desafiantes. Los primeros, con una sonrisa esperanzadora iluminando sus rostros, defienden la abolición de una tradición que significa la tortura injustificada de más de 3.000 toros al año. El segundo apela a la cultura de un país que ha venido configurando unas señas de identidad para las que cree que la tradición es suficiente justificación. Pero la cultura no puede ser la panacea. La tortura no puede asumirse por la simple consideración de haber sido durante años (o siglos, qué más da) el principal argumento del espectáculo y todavía menos puede seguir siéndolo en una sociedad que se pretende a sí misma civilizada y moderna. ¿Qué cultura? ¿qué país?, contesta desde el otro lado de la barrera una joven.

Llega la hora de la verdad. Los maestros ya están en el ruedo y oyen a lo lejos abucheos y aplausos. Los políticos en el hemiciclo tienen hoy libertad de voto cuando normalmente no es éste el caso. Parece que ningún grupo como tal quiera asumir la autoría de decantarse en este falso debate porque en contra de los derechos naturales poco puede debatirse. Se prevé una faena difícil y arriesgada, ni siquiera los más optimistas arriesgarían un pronóstico. Al final de la corrida, apenas ocho votos han decidido el triunfo del sentido común y comienza así la tramitación de una ley que posiblemente se resolverá el próximo mayo.

No son las cinco de la tarde y continúa lloviendo. De nuevo unos y otros intercambian miradas inquisitivas. Los jóvenes se abrazan. Al otro lado, en la plaza, el hombre escupe el palillo y cierra el periódico impetuosamente. No todos están de acuerdo. Pero, como en las mejores tardes, esto siempre pasa. Ovación y pitos.

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

De héroes y villanos

Así de blanco debió de quedarse Barack Obama al escuchar su nombre en el auditorio noruego en el cual se le hizo entrega del Premio Nobel de la Paz. Y no es para menos. Apenas once meses después de acceder al cargo de Presidente de los Estados Unidos, el sucesor de George Bush recibe un galardón, como poco, cuestionado por muchos.

En un país en que se ha renunciado a firmar nada que se le parezca, ni por asomo, a un protocolo contra el cambio climático (a duras penas reducirán, y bien poco, las emisiones del que consideran un enemigo de la salud pública; el CO2); en un país en que sigue vigente en depende qué estados la pena de muerte (eso sí, con inyecciones letales menos dolorosas); en el mismo país que sigue liderando año tras año los índices de delincuencia y tenencia de armas; un país que entiende, en la mayoría de los casos, la violencia como única forma de solucionar conflictos; en este país, que parece sigue siendo el modelo a seguir de todas las culturas occidentales, ha nacido un héroe, un hombre dispuesto a salvar al planeta con palabras vacías: Barack Obama, el Presidente del Mundo.
Y a este individuo, del que tanto se espera pero que tan poco ha demostrado (esperemos que por el momento), se le ha otorgado el Premio Nobel de la Paz. Y, tras ello, más de un minuto de aplausos de las más de 1.000 personas que asistieron al acto. Que se dice pronto.

Pero lo más curioso de todo, quizá por lo que menos se entienda ese minuto de aplausos, son por las declaraciones del propio Obama. Todos los periódicos se han hecho eco de un mismo titular: «En ocasiones la guerra está justificada». El angelito ha defendido la «guerra justa», quizá y curiosamente para justificar que apenas 10 días antes de recibir el premio envío a 30.000 soldados más a luchar a Afganistan. Pero, ¿qué es eso de la guerra justa? ¿en qué casos matar está justificado? Se nos llena la boca con palabrería barata y luego clamamos al cielo cuando un delincuente secuestra a un bebé y emprende una huída por las autopistas de no sé qué recóndito estado norteamericano. ¿Está más justificado este acto que el hecho de ir a tierras afganas a pegar tiros casi de manera automática?

La frontera entre la paz y el pacifismo parece difusa. Y otorgar un Premio Nobel, con todo lo que ello supone, a una persona que más que ha hecho parece que hará, no parece del todo justo. Mientras tanto, gente que mantiene una lucha diaria contra el hambre, vagabundos que duermen en los parques de nuestras calles, o incluso ciudadanos de a pie que ante un crimen menor no dudan un instante en salir corriendo tras el malhechor, tendrán que conformarse con el anonimato del aplauso que nadie les brindará. Y si no que le pregunten a mi amigo Luis.
Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

Ya lo decían los nazca…

La cultura nazca nació en Perú más de mil años antes que la inca, y no sólo pasó a la posteridad por los gigantescos jeroglíficos con los que inundaron los desiertos de la pampa, sino también por ser uno de los primeros pueblos en provocar su autodestrucción mediante una catástrofe ecológica. Según ha desvelado un reciente estudio del Instituto de Investigación Arqueológica de la Universidad de Cambridge, este pueblo se extinguió por las inundaciones causadas por el fenómeno de El Niño. Pero lo curioso es que estas inundaciones fueron propiciadas por los propios habitantes nazcas, que talaron los bosques de su región y provocaron la desertización del suelo con el fin de aumentar las áreas fértiles para el cultivo.
Unos 1.500 años después de la desaparición de este pueblo, parece que no hayamos aprendido la lección. Hoy, en pleno siglo XXI, no sólo se siguen talando más de 12.000 árboles al año en todo el mundo, sino que a éste se le han sumado otros muchos peligros que amenazan constantemente a nuestro planeta. La Organización Meteorológica Mundial afirma que el pasado año superamos la “concentración más alta de gases contaminantes en la atmósfera”. Pero resulta que éste no es argumento suficiente para que dos de las principales potencias del globo (EEUU y China), que son a la vez casualmente las máximas contaminantes, se pongan de acuerdo sobre un tema tan candente como son las emisiones de CO2 a la atmósfera. Fracasa de esta forma (y de antemano) la cumbre del cambio climático de Copenhague, y el calentamiento global va camino, un año más, de volver a batir todos los récords.
No hace falta, sin embargo, mirar tan lejos para darse cuenta de que el panorama no es del todo alentador. España es el segundo mayor productor mundial de bolsas de plástico (sólo superado, también casualidad, por China). Estas bolsas, en tanto que están compuestas por sustancias derivadas del petróleo, pueden tardar más de medio siglo en degradarse. Aunque no son todo malas noticias. Carrefour y algún otro supermercado de nuestro país se han apresurado a lanzar campañas medioambientales en contra de las bolsas de plástico. Quizá la más conocida sea la de dicha cadena, presente en gran parte de los medios de comunicación bajo el lema de “Bolsa caca”. Pues bien, resulta curioso observar cómo esta campaña, que nace en época de crisis, le permite a Carrefour ahorrarse nada menos que cinco millones de euros al año. Dejar de producir bolsas le comporta principalmente, pues, un beneficio económico a la vez que se cuelga la medalla de empresa “respetuosa con el medio” y propone alternativas, curiosamente todas ellas (bolsa de rafia, bolsa biodegradable y bolsa de nylon) también de plástico.
Y el panorama sigue siendo igual de desalentador si miramos incluso más cerca. En nuestra propia ciudad se está produciendo un terrible atentado contra el ecosistema del que no somos conscientes. No sólo con las destrucción de los barrios marineros del Cabañal y Nazaret, sino también ahora con la propuesta del Consell para crear un tranvía por el Parque de l’Albufera. Esta línea de transporte conectaría la ya (por fin) acabada Ciudad de las Artes y las Ciencias con la zona del Palmar, y en un futuro podría ampliarse hasta Cullera. Una vez más, amparándose en el elástico argumento del progreso y el bienestar (¿de quién?) se antepone la dudosa utilidad de un proyecto al fuerte impacto que causará sobre una de las pocas zonas medianamente vírgenes que quedan en la comarca de l’Horta.
En cualquier caso, todos son ejemplos que confirman, como vaticina el refranero, nuestra humana condición de ser capaces de tropezar una y otra vez con la misma piedra. Empeñados en resolver los enigmáticos jeroglíficos de los nazcas, hemos olvidado que quizás el mejor mensaje que pudieron dejarnos fue su propia destrucción.
Publicado en Blog, Uncategorized | 1 comentario

Cuestión de fe

El Presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela, vuelve a la carga. Esta vez para denunciar que la asignatura de Religión está «discriminada», apelando al «deterioro de la formación religiosa y moral en la escuela». Además, ha vuelto a desatar la polémica en torno a Educación para la Ciudadanía, a la que considera un instrumento ideológico y adoctrinador.

Señor Rouco… como dice nuestra Constitución en su artículo 16.3, España es un estado aconfesional, esto es, se garantiza la libertad religiosa de cada individuo, pero ninguna religión tendrá un carácter estatal. Con lo cual, no hay mayor adocrinamiento que enseñar Religión en la escuela pública, en la escuela del Estado (que le recuerdo, es aconfesional). Otra cosa bien distinta es enseñar Religión en la escuela privada. Y ahí no tengo nada que decir.
Pero lo que resulta intolerable es que, en un país que se considera respetuoso, pero ajeno a cualquier práctica religiosa, todavía hoy la Religión sea una asignatura optativa (y sólo faltaría que fuera obligatoria…). Lo que quiero decir es que no debería existir siquiera la posibilidad de elegir entre cursar o no la asignatura. Porque la vocación religiosa no deja de ser más que eso, una vocación individual de cada persona, ajena totalmente a la práctica escolar. La Religión, y máxime (repito) en un Estado aconfesional, debería ser una actividad extraescolar, como lo son todas aquellas actividades elegidas por el niño y que nada tienen que ver con las materias de estudio propiamente dichas (el niño elige si quiere apuntarse a ajedrez, hacer patinaje o tocar el piano). Y de la misma manera debería elegir (fuera del horario lectivo) si quiere o no recibir clases de religión, en cuyo caso, tiene la opción de apuntarse a la catequesis, que para eso está.

Porque lo que se consigue incluyendo la Religión en los planes de estudio es obligar a la creación de una asignatura alternativa (antes mal llamada Ética, ahora Actividades Alternativas), que no deja de ser algo así como el argumento perfecto para oir decir al profesor aquello de que «los que no tengan religión, que se vayan a perder el tiempo al patio» (que mientras yo voy a hacerme un café al bar). Y eso sí es desprestigiar la educación, en este caso la (no)educación. Por tanto, señor cardenal, lo que está discriminada, en cualquier caso, es la escuela pública en nuestro país; y no una asignatura que sigue gozando de demasiados privilegios a día de hoy.
Como también consiguieron discriminar otra cosa bien distinta, como es la Educación para la Ciudadanía, una asignatura que se imparte en la gran mayoría de países de Europa y que promueve valores tales como la tolerancia, la solidaridad y la cooperación entre los individuos. El problema es que esta asignatura ha conseguido ser muy hábilmente desprestigiada por el PP, sobretodo en esta nuestra comunidad. Y erróneamente se ha asociado esta materia como algo que va en contra de la Religión, cuando no es así (pues en realidad ni va en contra ni a favor; simplemente no tiene nada que ver). Resulta además curioso que fuera el propio PP el que desatara toda aquella campaña antiEpC, cuando fueron ellos mismos quienes propusieron, años atrás, la famosa Ética (con temario prácticamente idéntico).

En cualquier caso, el señor Rouco aprovecha una vez más la ocasión para hacernos darnos buena cuenta de la importancia de una educación católica en la escuela pública, para recalcarnos que la Religión, no sólo debería persistir en las aulas, sino que además (y por desgracia), está desprestigiada. Y tanto da qué diga la Constitución sobre el asunto, porque en la práctica, seguimos tragando.

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario

¡Al rescate!

Quizá un tanto arrepentido por las declaraciones del viernes, el señor Campos se puso el traje de Superman, cogió su furgoneta Ferrari y acudió al rescate de Fernando Alonso, que se había quedado tirado en la cuneta del circuito de Cheste, tras una exhibición con la que será su nueva escudería el año próximo.


Podríamos entender este acto heroico como un preludio para lo que quizá sea el rescate definitivo del partido… Pero resulta difícil de creer. No sería de extrañar que el hecho de acusar al portavoz del PSPV en Las Cortes Valencianas de desear su muerte, vaya a ser la gota que colme el vaso de Paco y que acabe, de una vez por todas, con su carrera política.
Parece mucho más probable que el rescate del PP en Valencia venga de la mano de quien precisamente fue su acompañante en ese coche; Rita Barberá. Y es que nuestra alcaldesa podría tener todas las papeletas para convertirse en la nueva Presidenta de la Generalitat, que se dice pronto, en caso de que Paquito quedara fuera de las filas del Partido Popular.


Lo grave de todo esto es que después de un escándalo de tamaña magnitud, como ha sido el caso Gürtel, los populares podrían volver a ganar las elecciones en esta nuestra comunidad. Y mucho me temo que así será. La falta de una oposición firme y respaldada, y el acusado bipartidismo que se vive en este país, parecen indicar que los que votaron al PP hace unos años, volverán a hacerlo, quizá tan sólo apelando a que «chorizos hay en todas partes».
Aunque lo verdaderamente preocupante es que la gente, en general, no ve lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo como una falta grave hacia la propia ciudadanía. Muchos incluso hacen broma, alegando que los trajes «le quedan muy bien a nuestro presidente». Basta con observar las declaraciones de muchos ciudadanos en las noticias del mediodía para caer en la cuenta de que el PP tiene las mismas opciones de perder en Valencia que el Madrid de ganar la Copa.


Pero que Campos está abocado al fracaso lo sabe hasta él mismo. De ninguna otra manera se entiende el creciente nerviosismo que le hizo perder los nervios en el Consell el pasado día 13. ¡Hasta el tío Mariano tuvo que llamarle la atención! Parece que su destitución será sólo cuestión de tiempo.
En cualquier caso, poco o nada importa que sea él o cualquier otro el que se encargue de rescatar al PP de uno de los mayores golpes de su historia. Lo triste es que alguien tomará el mando y volverán a arrasar, de manera inexplicable (o quizá no tanto), en las urnas.
Tanto da que sea Supercampos o Ritawoman quienes arreglen el percal; el caso es que los superhéroes valencianos conseguirán, una vez más, salirse de rositas. Y si no, tiempo al tiempo.

Publicado en Blog, Uncategorized | Deja un comentario